La idea de zona puede emplearse para nombrar a un sector de un cierto terreno o de una superficie. Arqueológico, por su parte, es un adjetivo que alude a lo vinculado a la arqueología: la ciencia dedicada al análisis de los restos materiales del pasado.
Se denomina zona arqueológica al lugar donde se concentran numerosas ruinas u objetos de tiempos pretéritos, que permiten reconstruir la historia o que ayudan a comprender diversos aspectos de una civilización antigua.