Este Palacio fortaleza cuyo nombre en árabe significa ciudadela es uno de los monumentos históricos de la ciudad, un espacio muy visitado por conjugar historia y belleza en un mismo recinto.
De época musulmana está situada a los pies del monte Gibralfaro.
Construida entre 1057 y 1063. En su construcción se emplearon materiales de acarreo y se reutilizaron piezas del anexo teatro romano, como columnas y capiteles.
Su componente militar la hace una de las obras más importantes musulmanas conservada en España.
Tuvo sucesivas reconstrucciones, algunas hasta en el siglo XX, y actualmente es visitable con importantes muestras arqueológicas expuestas.


Castillo de Gibralfaro
Este Castillo, edificado en el siglo XIV para albergar a las tropas y proteger a la Alcazaba, es hoy uno de los momentos más visitados de Málaga.
Recibe su nombre por un faro que había en su cúspide (Jabal-Faruk, monte del faro).
En la reconquista sufrió el asedio de los Reyes Católicos.
Dispone de dos líneas de murallas y ocho torreones. La muralla exterior se une con la coracha, muros dispuestos en formas zigzagueantes que unen el Castillo con la Alcazaba. Por su parte, la interior permite hacer el camino de ronda por todo el perímetro de la fortaleza.
El Castillo se puede dividir en dos partes.
